México acaba de dar uno de los pasos más importantes en materia laboral de las últimas décadas. El 10 de febrero de 2026, las comisiones del Senado aprobaron el dictamen que propone reducir de forma escalonada la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, y se espera que la reforma entre en vigor el 1 de mayo de 2026. Greenberg Traurig LLP
Lo que durante años fue una demanda sindical y una promesa política, hoy es una realidad jurídica con fecha de implementación. Y con eso vienen obligaciones concretas para los patrones.
¿Qué dice la reforma?
La reducción será gradual y, de manera expresa, no podrá implicar disminución alguna en sueldos, salarios ni prestaciones de los trabajadores. Además, la reforma incorpora la obligatoriedad para los empleadores de registrar electrónicamente la jornada de trabajo de cada persona, con el fin de contabilizar correctamente las horas ordinarias y extraordinarias y permitir su supervisión por parte de la Secretaría del Trabajo. Greenberg Traurig LLP
¿Qué tan urgente es actuar?
Muy urgente. Especialistas en derecho laboral advierten que contratos individuales y colectivos, reglamentos interiores y políticas internas deberán modificarse antes del 31 de diciembre de 2026 para alinearse con el nuevo marco legal y evitar riesgos jurídicos, operativos y sanciones. El Imparcial
No esperes a que la norma te alcance. Las empresas que comiencen hoy la revisión de su documentación laboral tendrán una ventaja significativa frente a las que reaccionen hasta que lleguen las inspecciones.
¿Por dónde empezar?
Desde Cuadro Abogados recomendamos tres pasos inmediatos: primero, auditar los contratos vigentes para identificar si establecen jornadas específicas de 48 horas o si contienen una cláusula de remisión a la LFT (que facilitaría la adaptación automática); segundo, revisar el Reglamento Interior de Trabajo y los políticas de nómina para adecuarlos al nuevo esquema de horas extra (que arrancan desde la hora 41); y tercero, preparar el sistema de registro electrónico de jornada que la reforma exige.
La reducción de la jornada laboral no es un problema, es una oportunidad para ordenar la relación laboral de tu empresa con base firme. El que se anticipe, gana.
¿Tienes dudas sobre el impacto de esta reforma en tu empresa? Contáctanos.